Almohada de pluma
Suave como una nube, la almohada de pluma se adapta al contorno de la cabeza sin protestar. Ideal para quienes buscan una sensación ligera y un toque lujoso. No es la mejor opción para los que sudan mucho; la humedad penetra y pierde su forma rápidamente. En cambio, para dormir de lado con ligera presión, funciona como un abrazo delicado.
Almohada de espuma viscoelástica
La viscoelástica es la bestia de la adaptación: responde al calor del cuerpo, se moldea y vuelve a su forma original. Perfecta para alérgicos, pues rechaza ácaros y polvo. Si duermes boca arriba, la espuma te alinea la columna vertebral sin esfuerzo. Pero ojo, su densidad puede resultar rígida al principio; no es para los que odian la firmeza.
Almohada de látex
Elasticidad natural, rebote instantáneo. El látex respira, manteniendo la frescura durante toda la noche. Los deportistas la adoran por su recuperación muscular: al presionar, estimula la circulación. Sin embargo, su precio es elevado y la textura puede resultar demasiado “saltones” para los que prefieren suavidad total.
Almohada de fibra sintética
Barata, fácil de lavar, y con variedad de firmezas. Es la opción “todo terreno” para habitaciones de huéspedes. No ofrece la misma durabilidad que la espuma o el látex, pero su sustitución cada año mantiene la higiene. Ideal para niños que cambian posición constantemente.
Almohada ortopédica
Diseñada con áreas de soporte diferenciado, alivia la presión cervical y lumbar. Si sufres de dolor de cuello, esta es la aliada que necesitas. No es la más cómoda para los que duermen boca abajo; la forma elevada puede causar incomodidad. Úsala bajo la cabeza y bajo las rodillas para un alineamiento total.
Almohada cervical
Pequeña, con curvatura específica para la zona del cuello. Funciona como un “codo” que mantiene la cabeza alineada. Perfecta para viajes en avión o sesiones de meditación. No sustituye a una almohada completa; es un complemento, nada más.
Almohada de agua
Innovadora, permite ajustar la firmeza con simplemente añadir o quitar agua. La sensación de estar flotando en un lago sereno es única. Requiere una funda resistente para evitar derrames nocturnos. No apta para personas que temen la humedad bajo la almohada.
Almohada de gel
Combina la frescura del gel con la firmeza de la espuma. Reduce la acumulación de calor; ideal para climas cálidos. Su textura puede resultar extraña al principio, pero se acostumbra rápido. No es la mejor para alérgicos, pues el gel a veces retiene polvo.
Almohada de bambú
Eco‑friendly, con cubierta antibacteriana natural. La fibra de bambú es suave y transpira. Perfecta para piel sensible y para quienes buscan un enfoque sostenible. Su durabilidad es media; con el tiempo pierde algo de esponjosidad.
Cómo elegir la tuya
Primero, identifica tu posición de sueño: de lado, boca arriba o boca abajo. Segundo, evalúa tus necesidades de soporte: dolor cervical, alergias, presupuesto. Tercero, prueba la firmeza: presiona con la mano, siente si se hunde o rebota. Por último, no subestimes la funda; una buena cubierta alarga la vida de la almohada. Ahora, ve a bettenishoy.com y compra la que mejor se ajuste a tu forma de descansar. Hazlo hoy y transforma tu descanso.